La empatía empieza con la escucha

Foto cortesía de Eren Li, @eren-li
Sí eres cuidador, padre o tutor te habrás dado cuenta conforme el tiempo los cambios físicos y la revolución interna lo es aún más. Aunque ya hemos pasado por ese momento, la realidad es que la premisa enfocada a la identidad; qué me define?, quién soy yo?, puedo cambiar, si antes me gustaba el chocolate ahora puedo odiarlo.
Tener hijos es guiarlos, escucharlos y empatizar desde el corazón. Entenderlos es la forma de vincularnos con ellos y abrirnos a la posibilidad de escuchar la manera en la que ellos están asimilando los cambios, sus expectativas, descubrimientos y lo sé, se lee fácil, pero lo primero que pensamos como padres, es en educar antes de empatizar. Sin embargo, cualquier relación humana requiere diálogos más enriquecedores para las dos partes y estos surgen cuando ambas partes se sienten en igualdad de condiciones para ser escuchadas.
Una práctica que podrías intentar para abrir un puente de comunicación con adolescentes es practicar una actividad en común sin distracciones de celular, Tablet o internet. El tema no es competir, es compartir un tiempo que generé experiencias nuevas sin esperar que los hijos sean perfectos, por ejemplo; un juego de mesa que ellos propongan, ver alguna película, ir a cortarse el pelo juntas, ir a jugar futbol o alguna actividad recreativa de disfruten hacer.
Otro ejemplo es compartir un fin de semana solos, sin los hermanos, esposo, trabajo, primos o amistades para que puedan darse el tiempo de reconocerse y ponerse atención el uno al otro en todos aquellos detalles que durante la rutina diaria salen de la vista por llegar corriendo a un lado u otro.

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