
¿Ganas mucho y gastas poco pero aun así no llegas a fin de mes?
Te ha pasado que llega tu sueldo, e integro se utiliza para pagar deudas, servicios, colegiaturas, tarjetas y al final de día tienes la sensación de que no te alcanza. A continuación, te explico la manera en que puedes organizarte mejor.
Primero es ser consciente de los gastos que realizas mes a mes, puedes comenzar por pagar todo con tarjeta y verificar los movimientos una vez a la semana, otra opción es disponer de una cantidad especifica en efectivo y llevar un registro de cada uno de los gastos. Al final de la semana te darás cuenta de qué y cómo utilizas el dinero.
Segundo: identifica y cataloga por tipo de gastos, deberás, por ejemplo; fijo, eventual y ser muy especifico en la necesidad puntual que cubre. Algunos gastos que suelen ser fantasma son las suscripciones a las plataformas on-line en las cuales solo usas regularmente una, pero las 4 suscripciones no las consultas. Otro ejemplo es la membresía del gimnasio al que no asistes.
Tercero, elabora un listado y analiza los montos más altos de la semana y observa la forma en que puedas disminuirlos, por ejemplo; café y galletas de la mañana, puedes cambiarlo por un café hecho en casa o un té. Pago de estacionamiento, puedes cambiarlo por ocupar un espacio que no tenga costo o hacer la compra en línea, salidas a comer, puedes cambiarlo por unos días cocinarte en casa y otros tomar solo un refrigerio ligero y cenar en casa la mayor parte del tiempo.
Cuarto, asigna una cuota y tratar de cubrir la mayoría de las necesidades con dicho monto y no prescindir de más para que a final de mes puedas tener una mayor suma de dinero en la cuenta.
Como regla general, te recomiendo utilizar el 70% de tus ingresos para cubrir los gastos fijos y eventuales, el 15% para un ahorro y el otro 15% como suma de ahorro para momentos de eventualidad.

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