Hombre con gafas sostiene una alcancía en forma de cerdo mientras abraza un libro, con una computadora portátil y libros en una mesa en un entorno de oficina.

Pensamos la mayor parte del tiempo que las inversiones deben hacerlas los financieros, contadores o administradores y la realidad es que todos podemos comenzar una versión con poca cantidad.

Las inversiones son acciones que hacemos todos los días en actividades simples como la compra de despensa, consumo de contenido en redes, escuchar un podcast, ir a trabajar. Le llamo inversiones porque requieren de nuestro recurso como el tiempo, dinero, traslado. No todos los recursos deben ser económicos también los intangibles pueden materializarse.

La pregunta primordial es ¿qué tan consciente somos? de lo que genera cada una de las actividades que hacemos y el rumbo que le damos más allá de un sentido humano, es el ver materializados los esfuerzos mecanizados y enfocados a un bien mayor. Un ejemplo de esto, es el uso de redes, tienes dos opciones, las utilizas para chismear la vida del vecino a estar produciendo un vídeo que vendes a una plataforma para la compra de un artículo, al final, la misma acción representa una inversión y la segunda una diversión.

Puedes iniciar realizando un análisis de tus actividades diarias y cómo estas pueden generar un ingreso. Un primer escenario sería un estudiante de Universidad que cursa los primeros niveles de su formación, asiste a la universidad, pasea con amigos y realiza deporte. Con estas tres actividades puede generarse un ingreso sin tener un empleo como por ejemplo, la salida con amigos, puede ir a gastarse todo en un fin de semana o bien puede contestar una encuesta y adquirir cortesías. Al final, tenía pensado ir al sitio pero la misma actividad le generó otro que no había contemplado, con esta cantidad, puede reservarle y gastar la misma cantidad que tenía destinada y al final, conserva su estilo de vida sin sacrificarse. Otra opción sería compartir el transporte con amigos, una semana uno pone el coche, la siguiente semana otro y de esta manera, además de acompañarse podrás reservar esta cantidad y guardarla.

En el caso de una ama de casa, puedes iniciar llevando un diario de gastos durante una semana y visualizar que gastos estás duplicando como por ejemplo la compra de café antes de irte y la botella de agua en la calle con los niños. Esa cantidad la puedes reservar en un sitio y no hacer uso de ella. En el caso de los alimentos, por lo general, los comercios locales además de ofrecer costos más accesibles suelen ser de mayor calidad que los supermercados. De esta manera, al hacer la compra semanal con un presupuesto, te ayudará administrarte mejor y el remanente reservarlo.

Analizar lo que haces diario con un enfoque de encontrar el valor monetario a cada actividad que realizas, te genera una predisposición a generar la primer fuente de ingreso, pues el recurso bien administrado es el que se controla y se puede medir.

Una vez que ya generaste la suma de una cantidad en el transcurso de un año, deberá aperturar una cuenta bancaria en una entidad confiable del tipo Casa de Bolsa que esté ligada a tu cuenta de debito. Una vez que la apertures, no olvides que siempre deberás seguir generando ingresos, poco pero continuo.

Ya que tienes aperturada la cuenta, realiza el depósito por la cantidad que deseas y continua con lo siguiente:

  1. Reserva bimestralmente el 3% de tu ingreso mensual y realiza abonos a la cuenta en Casa de Bolsa.
  2. Con el recurso económico que ya tienes, puedes solicitarle al asesor invertirlo en deuda gubernamental o deuda pública a empresas.
  3. Con el rendimiento que se genera mes a mes, apártalo y con esa suma, cámbialo a otra moneda de mayor valor que la tuya. Cuando decidas el tipo de moneda que quieras cambiarlo, deberás verificar el precio de la venta un mes anterior y cuando baje el precio de venta, deberás hacer la compra.
  4. Cuando la moneda que elijas aumente su valor en la compra al que tú lo adquiriste, deberás venderlos y con el remanente lo colocas en la inversión inicial.

Con este ejemplo, podrás ir construyendo los cimientos de una inversión sin tener que sacrificar tu estilo de vida e ir construyendo a tu paso, un patrimonio en el que tengas el control completo.

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