
Nuestra relación de pareja, es un reflejo de lo que vivimos en nuestro mundo interior, de ahí viene la famosa frase: «primero debes estár bien como persona para después entablar vínculos sanos». Tal como lo dice el psicólogo y escritor #WalterRiso en entrevista; «El amor es el reino que más sangre ha derramado. Por el amor se han hecho barbaridades y se hacen todavía barbaridades. El 60% de las consultas psicológicas tienen que ver con el amor y el desamor. Entonces, ¿qué hacen las parejas para funcionar bien?».
Imagina que los días transcurren de la siguiente manera; por la mañana planeando el futuro y por la noche reflexionamos lo que hicimos en el día, lo que dejamos ir o pudimos haber hecho y aunque siempre nos dicen que vivamos en el presente, en la práctica damos un vaivén entre lo que quisimos hacer, lo que hicimos y los resultados.
Si esto sucede en nuestro mundo interior, debemos deducir que está dinámica también pasa en las relaciones de pareja en los cuales existen diferentes factores por ejemplo: la etapa en la que está la pareja, si es el cortejo, enamoramiento, noviazgo, matrimonio, matrimonio con hijos, pareja adulta, pareja reconstituida, el tiempo que le dedicamos a la pareja y la calidad con la que cuidamos el vínculo.
Comencemos con las etapas, la primer; el cortejo, es la fase inicial en la que dos personas sienten atracción el uno por el otro pero que aún no se concreta nada. En esta etapa el tiempo que pasan juntos suele ser mayor ya que se están conociendo por lo que priorizan a la persona. Pasamos a la segunda fase que el #enamoeramiento, momento en el que la otra persona es perfecta, existe está quimica en el cuerpo que nos atrae por lo que pasar tiempo de calidad y cantidad se vuelve una constante.
La siguiente etapa es el noviazgo en el que son amigos y cómplices, se normaliza el pasar tiempo juntos ya por común acuerdo. Comparten experiencias, valores y momentos que serán el pilar o cimiento de la siguiente etapa. En el noviazgo aparecen las primeras diferencias y la parte racional comienza hacerse notar y aunque sigue la adrenalina de estar juntos, también la parte más práctica del cerebro comienza a evaluar. Si todo sale bien en el noviazgo y logran superar las diferencias que ya son evidentes y deciden conservar el vínculo y compartir tiempo de calidad y cantidad se comienza a formalizar la relación. En este punto algunas parejas deciden dar el paso del famoso #siacepto en el que comparten un espacio físico por lo que el tiempo de permanecer juntos aumenta pero aquí viene la primer variante ¿es de calidad? porque aunque comparten una casa, responsabilidades, la calidad comienza a deteriorarse.
En este punto empieza lo que llamamos la escala del tiempo compartido, termino utilizado por Psychology, Society, & Education, 2019. Vol. 11(2), pp. 165-175 sobre el tema de investigación Diseño y validación de la Escala de Tiempo Compartido en la Pareja escrito por Antonio Urbano Contreras, Mª Teresa Iglesias-García y Raquel Amaya Martínez González.En el que se demuestra como los hijos, el empleo, actividades sociales, descanso, responsabilidades generan que la pareja entre más años tengan juntos, pasarán más tiempo juntos pero con menor calidad a lo cual proponen evaluar las siguientes seis características para que su relación de pareja perdure con el tiempo. Partiremos que el tiempo debe organizarse por la cantidad y la disponibilidad de querer estar con la pareja.
Por lo que a disponibilidad se refiere deberán tener una rutina para hablar de sus temas de interés y pasar tiempo juntos desde el deseo de hacerlo por conservar el vínculo. Y en segundo plano se refiere a cómo usamos ese tiempo que debe incluir muestras de cariño, disfrutar el tiempo que pasen juntos, mostrar interés por el día del otro en sus actividades , siempre estar dispuestos a escucharse y por último estar disponibles con los cinco sentidos.
Las características que comparten la relaciones de pareja duradera son:
- Tener un objetivo en común, las parejas que comparten un objetivo permanecen unidas.
- Disponibilidad es decir estar lo más presente posible desde el gusto más que desde la obligación
- Pasar tiempo de calidad para los dos, es decir sumar en la vida del otro.
- Respetar la independencia del otro, entender que la otra persona es un ente distinto con gustos propios.
- Compartir valores que los una como puede ser el valor de la familia, el respeto, honestidad por mencionar algunos.
- Comunicación,debe ser una cantidad justa entre escuchar y hablar desde la empatía y entendimiento.
En base a la escala del tiempo y con las seis características te invito a compartirnos tu experiencia en pareja, comentanos lo que sí les ha funcionado.

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