Cortesía Fotógrafo Israel González

En el mundo empresarial, los resultados son importantes, pero la actitud y forma de sobre llevar las relaciones laborales se ha vuelto el activo más importante al momento de escalar tu carrera profesional por lo que las fiestas corporativas son una prueba disfrazada de indicadores a medir en tu próximo bono.

Como en cada fin de año, se acercan las fiestas de #Hallowen, #díademuertos, #posadas, #cierre #brindis, en las cuales cada empresa decide decide realizar una fiesta patrocinada por el patrón a sus empleados. Las temáticas pueden variar de acuerdo a la industria, mientras en unos giros son las convenciones, otros prefieren el concepto tipo expo.

El objetivo detrás de una fiesta corporativa visto desde el departamento de Recursos Humanos, forma parte de una estrategia que ayude a los empleados de la organización a tener comunicación, trabajo en equipo, mejorar la motivación, retención del talento e incentivar la creatividad.

Para el departamento Comercial simboliza el tener un lazo con clientes, compradores y proveedores en los cuales puede llevarse a cabo una negociación fuera de las oficinas siendo este un pacto que resulta con mejores resultados.

Sin embargo, la constante es el comportamiento de los empleados ante estas reuniones, ya sea con motivo de cerrar un negocio y «recreativo» la realidad es que existe un protocolo en el mundo de los negocios para salir victorioso.

En el caso de ser eventos internos, los ojos están puesto en el valor de integridad, ética, moral y autocontrol de los empleados ya que en este sitio «relajado» suelen salir la verdadera personalidad dándose el caso de la recepcionista que se beso con el de contabilidad. El administrador ya invitó a salir a la chica de Capacitación. Momento, NO estamos para satanizar las decisiones y el comportamiento pero no falta el que sale de la fiesta caminando con pies y manos. El amigo que le jugó la broma pesada al compañero de otro departamento. En fin, este caldero se empieza a calentar conforme pasan las horas. Y te estarás preguntando ¿qué tiene de malo? nada,únicamente que aunque estén en una fiesta, sigue siendo un lugar de trabajo es eso, un sitio por el cual te pagan por trabajar. La diversión sigue siendo una forma disfrazada para medir el autocontrol porque una persona que sabe manejarse tendrá la capacidad de sobrellevar esta cualidad a su sitio de trabajo.

Dice el dicho popular: «lo que Harvard no te enseña, la vida te lo da» hace alusión a todos aquellos comportamientos que suman pero que no tiene un indicador, por lo que las fiestas corporativos, son una extensión de tu persona en el trabajo. Para la siguiente vez que asistas a un evento de trabajo, te recomiendo lo siguiente;

  1. Siempre debes asistir al evento y llegar puntual.
  2. Sí ofrecen alcohol, tomalo en conjunto con los alimentos únicamente, lo necesario para estar relajado y tranquilo pero no lo suficiente como para que no puedas salir por tu propio pie.
  3. Cuando en la conversación se menciona a una persona en tono burlón y la persona de quien se habla no se ríe, deja de ser broma, es una «indirecta disfraza» no participes riendote.
  4. No tomes bandos, es decir sentarse en la mesa del jefe o esconderse en la mesa de los compas. Elige una mesa neutral.
  5. Retírate después del postre.
  6. Elige la vestimenta acorde al tipo de evento.
  7. Cuando el tema de conversación sea sobre aquel integrante de la organización que por su naturaleza parece que le hace la vida imposible a otros departamentos, no participes en la plática ya que la persona de la que se está hablando, no está ahí para proporcionar su punto de vista.

Cada unos de los puntos anteriores representa un valor para la organización;

  1. La puntualidad es la virtud de ser responsable con el tiempo propio y de los demás.
  2. Autocontrol, para moderarte a tí y de esta manera tendrás la capacidad de ser un moderador justo para la organización.
  3. Representa la empatía ante el entorno que te rodea.
  4. Capacidad para negociar en cualquier situación t desarrollar tu juicio propio.
  5. Respetar los límites y las reglas.
  6. Entiendes tu lugar en la organización, vestirse de manera inadecuada denota el poco conocimiento que tienes del entorno.
  7. Denota capacidad de liderazgo y poder discernimiento para escuchar ambas versiones.

Formar parte de una empresa y conservar un puesto laboral en una organización es más que números, indicadores y sesiones de trabajo. Para las siguientes reuniones, ya sabes que existe un manual para salir victorioso. Me encantaría conocer la manera en que ustedes han resuelto los eventos corporativos.

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